La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) reportó que el recaudo de impuestos en agosto de 2024 alcanzó apenas $16,08 billones, lo que representa una caída del 30,8% en comparación con los $23,2 billones recaudados en el mismo mes de 2023. Esta cifra marca la disminución mensual más pronunciada en lo que va del año, superando el descenso de 40,8% registrado en abril.
Pese a un leve repunte observado en julio, cuando el recaudo creció un 4% frente al año anterior con $26,4 billones, agosto volvió a mostrar una tendencia negativa, impactando de manera considerable las finanzas del país.
Dentro de los diferentes tipos de impuestos recaudados, la retención de renta fue el que más aportó en agosto, sumando $7,81 billones, lo que representa el 48,6% del total. Le siguieron los tributos de aduanas, con $3,58 billones (22,3%), y el impuesto de renta, que alcanzó $1,78 billones (11,1%). Otros impuestos recaudaron $2,9 billones (18,1%).
A pesar de estos ingresos, la Dian no logró cumplir con la meta proyectada de $26 billones para el mes de agosto, lo que ha generado preocupación sobre el desempeño fiscal del país durante el resto del año.
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El total recaudado hasta agosto de 2024 asciende a $178,63 billones, un 9,3% menos en comparación con los $197 billones que se habían recaudado en el mismo periodo de 2023. Los principales contribuyentes fueron la retención de renta, que sumó $63,7 billones (35,7% del total), y el impuesto de ventas, con $37,41 billones (20,9%).
La mayor parte de los recursos recaudados este año se ha destinado al pago del servicio de la deuda pública, con $32,82 billones. Otros sectores importantes beneficiados incluyen educación ($25,04 billones), salud ($21,85 billones), defensa y policía ($19,05 billones) y Hacienda ($18,62 billones).
A pesar de los esfuerzos, la Dian sigue quedando por debajo de las metas establecidas para este año. La caída en el recaudo está afectando sectores clave como agricultura y desarrollo rural ($3,27 billones), la rama judicial ($3,28 billones) y vivienda ($3,47 billones), que han recibido los menores recursos hasta la fecha. Los analistas señalan que esta tendencia podría poner en riesgo la financiación de importantes proyectos gubernamentales y comprometer los planes de inversión pública para 2024.