Después de meses de intensa sequía agravada por el fenómeno de El Niño, Bogotá ha experimentado lluvias en las últimas horas, lo que ha sido motivo de alivio para los ciudadanos. La falta de precipitaciones había generado preocupación entre las autoridades locales y los bogotanos, quienes enfrentaban el riesgo de racionamiento de agua debido a los niveles críticos en los embalses.
El Ideam (Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales) ha confirmado la llegada de lluvias no solo en Bogotá, sino en gran parte del territorio nacional. Zonas como el norte y centro del Pacífico, incluyendo Chocó, Córdoba, Sucre, Bolívar, Antioquia y Cundinamarca, entre otras, están viendo un aumento de las precipitaciones.
Para Bogotá, las predicciones indican lluvias ligeras pero continuas en las próximas horas, que podrían traer cierto alivio a la situación de sequía. Sin embargo, las precipitaciones en la capital no son suficientes para recuperar los niveles de los embalses que abastecen a la ciudad.
Pese a las lluvias, los embalses del sistema Chingaza y del agregado Norte, que surten de agua a Bogotá, siguen reportando niveles bajos. El problema radica en que las lluvias no han caído en las zonas de recarga de los ríos y quebradas que alimentan estos embalses, especialmente durante la noche, que es cuando más se requiere para su recuperación.
Según el más reciente reporte de la CAR (Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca), los embalses del sistema Chingaza han disminuido sus reservas de agua, mientras que los del agregado sur han mostrado una leve mejora. Aún así, la situación sigue siendo preocupante, ya que el nivel de los embalses no ha subido de manera significativa.
También te puede interesar: Bogotá Lidera Innovación Urbana con Smart City Expo 2024
Si bien las lluvias actuales ofrecen un respiro, no se puede cantar victoria. Las autoridades insisten en la necesidad de usar el agua de manera responsable y estar atentos a las recomendaciones para el ahorro hídrico, mientras se espera que las lluvias continúen en las zonas claves para la recarga de los embalses.
El riesgo de racionamiento sigue presente, y el retorno de las lluvias es solo una parte de la solución a la crisis de abastecimiento de agua que enfrenta Bogotá.