Alzhéimer y sueño: la inflamación cerebral sería una pieza clave

Dormir mal es uno de los problemas asociados al alzhéimer

Alzhéimer y sueño

  • Por: Julián Gerardo González Lázaro

Investigadores de la Universidad de Kentucky lograron recuperar más de dos horas de sueño diario en ratones con características del alzhéimer, tras reducir temporalmente unas células inmunitarias del cerebro. Dormir mal es uno de los problemas asociados al alzhéimer y ahora un grupo de investigadores podría haber encontrado una nueva explicación para esta alteración.

Científicos identificaron a las microglias, células que forman parte del sistema inmunitario del cerebro, como posibles responsables de una parte de la pérdida del sueño reparador relacionada con la enfermedad. Los investigadores observaron que, ante la acumulación de placas de beta amiloide, las microglias pueden activar una respuesta inflamatoria que mantiene al cerebro en un estado de actividad excesiva y termina afectando el descanso.

Para comprobar esta relación, el equipo utilizó pexidartinib, un medicamento que bloquea una señal necesaria para la supervivencia de estas células. Después de 14 días, los científicos consiguieron reducir temporalmente cerca del 87 % de las microglias en los animales estudiados.

El resultado llamó especialmente la atención: los ratones con características del alzhéimer recuperan más de dos horas de sueño al día, principalmente en los periodos de sueño NREM, considerados importantes para la memoria, el aprendizaje y la recuperación del organismo.

Según los investigadores, la respuesta inmunitaria también podría desempeñar un papel directo en la alteración del sueño. Además, la mejora se produjo sin reducir la cantidad de placas de beta amiloide, lo que abre la posibilidad de tratar algunos problemas asociados al alzhéimer mediante mecanismos diferentes a la eliminación de estas proteínas.

Los científicos también encontraron diferencias entre el envejecimiento normal y la enfermedad. Mientras la edad afectó principalmente el sueño REM, la presencia de la patología amiloide alteró especialmente el sueño NREM.

El próximo objetivo del equipo es encontrar formas de regular la actividad de las microglias sin eliminarlas, ya que estas células cumplen funciones importantes para proteger el cerebro. Para ello, estudian medicamentos que podrían disminuir su hiperactividad.

Aunque los resultados todavía corresponden a una investigación preclínica realizada en modelos animales, el estudio plantea una nueva línea de investigación: intervenir sobre la inflamación cerebral para mejorar el sueño de las personas con alzhéimer y, eventualmente, contribuir a una mejor calidad de vida.

Fuente: https://lacarabuenadelmundo.com/